sábado, 9 de octubre de 2010

Paseo por Sihanouk Boulevard

Aprovechando que la lluvia nos daba un respiro, salimos a pasar al centro después de un estupendo almuerzo en el Gasolina y conseguir un móvil por casualidad...
- Hola, tiene tarjetas SIM para el móvi?
- Sí.
- Y móviles?
- No.
-Vaya... y ese nokia old-fashioned cuanto cuesta?
- 25$.
- Ok, nos lo llevamos.

Incomprensible. Es cierto que era un sitio atípico y algo a desmano de la ruta turística, así que no podíamos pedirle que nos entendiera en inglés... pero tampoco era tan complicado, no? 

Móvil en mano, nos fuimos al centro con otra futura compañera de Isa que llegó un día antes que nosotros y pasaba casualmente por nuestro hotel.

El Boulevard Sihanouk es, para nosotros, la principal vía de la ciudad... Conocemos poco, así que es nuestra única referencia conocida, además de ser un punto de fácil ubicación por el monumento de la independencia, que todo el mundo conoce.

En alguno de sus tramos tiene un boulevard central con césped sobre el que algunas familias hacen picnics -incluso nocturnos!-, pasean o se echan a pasar el rato. Es un concepto de ocio que no dejó de sorprendernos, en comparación con nuestra experiencia por la India, donde no era fácil ver a familias disfrutando de un parque o paseando tranquilamente. Definitivamente, suponemos una clase media pseudoacomodada que no hemos encontrado por otros sitios.


En sus aceras, algunos hacen de lo público su propio espacio instalando alfombras -esterillas- al lado de sus puestos ambulantes de comida khmer convirtiéndose en restaurantes familiares o en zapaterías a pie de calle -nunca mejor dicho- en las que observar el género desde la moto.

Nos resultó divertido encontrarnos, en lo que creemos se llama plaza de Vietnam o de Hanoi, grupos de jóvenes se reúnen entre dos altavoces enormes a bailar coreografías curradísimas de forma espontánea... Creemos que funciona así, pasas por allí, ves el grupo que más te apetece y te sumas a la coreografía previo pago de algunos rieles -no hemos logrado averiguar el coste!-. Tan fácil, ni botellón ni wii ni discolight! Un par de altavoces y a descoyuntarse al son del chimpún chimpún.


La noche acabó por lo jondo, entre el quejío de una guitarra flamenca con acento cordobés y el taconeo de una madrileña con orígenes sevillanos acompañados por el jembé y las palmas de un par de franceses, un irlandés y un australiano. Hay mucha comunidad internacional, los llaman "expatriados" -palabra que confieso detestar y que evitaré en lo posible- y que generalmente se mueven entre restaurantes europeos/continentales y barrios -ghettos- cómodos y seguros alejados de la realidad del país.

Hoy sábado, llegamos caminado al río. Por ahora no ha llovido, veremos cómo se presenta el domingo. Por cierto, nos acercamos hacia el Palacio Real y, como el resto de la ciudad, está cerrado hasta el lunes por el Pchum Ben, la fiesta religiosa en la que se rinde homenaje a los familiares y ancestros desaparecidos.

Aquí seguiremos, entre los 30º y los 27º con humedad del 87%. Abrazos para los que están asistiendo hoy al gran día de Jaime y Marta, que os vaya bien!

1 comentario:

  1. Alex, voy a vivir tu experiencia en Camboya como si fuera re mía. Eres un soplo de aire fresco para los que vivimos en Madrid. Te seguiremos. Besos Irene

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