miércoles, 19 de enero de 2011

Jemeres Rojos, o cómo destrozar un país en 4 años

La visita de Jose y Lucía de este fin de semana nos ha servido para retomar una vez más la historia de este país. Cuando llegamos, allá por octubre, sabíamos que había habido un régimen terrible, muy terrible, entre los años 75 y 79.. pero poco a poco vamos aprendiendo más.

Así, a grandes rasgos, tenemos claras algunas ideas demoledoras: se cargaron a un tercio de la población (+-2millones de personas) en tan sólo 4 años; destrozaron el concepto de familia; armaron a críos (como se sigue haciendo aún hoy en África y en tantos otros lugares del planeta); acabaron con los intelectuales (sin ideas, no hay crítica); torturaron y condenaron a trabajos forzados a casi la totalidad del país; y, lo peor, dejaron sembradas minas que todavía hoy siguen aumentando las víctimas de este régimen treinta años después.

Nuestro primer acercamiento fue la película británica "The killing fields", rodada en Tailandia poco después de la caída de los jemeres rojos y centrada en la historia de un corresponsal extranjero y su intérprete camboyano. Son dos horas de tensión y dureza que reflejan cómo tomaron la ciudad y pusieron en marcha su nuevo régimen.

Después de la película, seguimos recibiendo información aislada de cómo fue el conflicto, de cómo se vivió y, sobre todo, de cuáles están siendo sus consecuencias. Todavía cuesta tratar de este tema, se cargaron a una generación entera y es difícil escuchar hablar de las barbaridades que se cometieron.

Quizás por eso, al ser incapaces de narrar su propia historia, hay iniciativas como el museo del genocidio de Tuol Sleng (a seis manzanas de casa), donde se calcula que murieron unas 12.000 personas, y se pueden ver fotos de los torturados, las celdas de cada interno, herramientas de tortura, restos de sangre por el suelo o la normativa del régimen; o los campos de muertos que se visitan a unos 15 kilómetros al sur de la capital. Jose y Lucía nos contaban cómo hay una enorme columna hecha con más de 8.000 cráneos humanos, distinguidos por edad y sexo que, según dicen, trata de rendir homenaje y mostrar respeto por los dos millones de personas que fueron víctimas del movimiento encabezado por Pol Pot.

Cuando nos preguntáis sobre la historia de este país (complicada), tratamos de resumirlo diciendo que hubo cinco años de guerra civil antes de la llegada de los jemeres, luego llegaron los vietnamitas y después la ONU. Pero poco a poco vamos teniendo más pistas y aquí os dejamos algunas para quien quiera seguir investigando sobre el tema:

- Reseña histórica de TRIAL, asociación suiza contra la impunidad (extracto de su web):

El 17 de abril de 1975, las tropas de Pol Pol entraron a Phnom Penh. Su proclamación de “Año Cero” dio comienzo a una era de terror y horror.

Los Jemeres ultra-maoístas intentaron establecer una sociedad agraria, libre de clases, que llevaría al país de regreso la Edad de Piedra. En una sola semana, 2.5 millones de habitantes de Phnom Penh fueron forzados a ir al campo. Ciudadanos, maestros, abogados, monjes o doctores eran ahora “nuevas personas”. Los Jemeres se apegaron sin piedad al lema “Si vives, no se gana nada; si mueres, no se pierde nada”.  El simple hecho de parecer intelectual por utilizar anteojos era razón suficiente para ser condenado a muerte.  Un número desconocido de personas fueron hechas esclavos, ejecutadas arbitrariamente o murieron de hambre, agotamiento o enfermedades en los campos de trabajo.  Los niños eran separados de sus familias. 

En un lapso de cuatro años, el genocidio de los Jemeres Rojos acabó con 2 millones de personas, casi una cuarta parte de la población de Camboya en ese momento, en los “campos de la muerte”.
En 1979, la invasión de Vietnam puso fin al terror. Pol Pot y sus seguidores huyeron, refugiándose en la jungla donde fueron cínicamente apoyados por China y el occidente en su lucha contra la ocupación comunista vietnamita. Después de diez años de ocupación y el establecimiento de su régimen, las fuerzas armadas de Vietnam se retiraron de Camboya.  Sin embargo, el gobierno de los Jemeres Rojos en exilio continuó representando a Camboya ante las Naciones Unidas hasta 1992!

- Entrevista a Denise Affonço: "Pol Pot no era un loco, sabíamos que no íbamos a sobrevivir". Denise vio morir a su familia en uno de esos campos de la muerta y escribió hace cinco años: "El infierno de los Jemeres Rojos".

- Web de Laura Villadiego, a la que seguiré de cerca, donde cuenta en varias entradas claves sobre los juicios en marcha, la condena impuesta al responsable del centro de torturas de Tuol Sleng (Kaing Geuk Eav, alias "Duch") y, hoy, sobre los dos juicios a Pol Pot, que murió en la selva sin saldar sus cuentas con el país que destrozó.

Para juzgar estos crímenes, en 2001 se creó un tribunal especial promovido por el gobierno del país y Naciones Unidas que teóricamente debía mantener su independencia, pero que se ve continuamente influido por las decisiones del gobierno de Hun Sen. Durante la visita de Ban Ki Moon, el pasado mes de octubre, Sen confirmó que no se celebraría un tercer juicio y que la misión de este tribunal especial concluiría con el caso 02, que se juzgará este año.

- Editorial del El País días después de la sentencia (31 julio 2010)

Es mucha información para una única entrada, pero queda aquí recogido para quien quiera tener alguna pista más de lo que pasó en Camboya entre 1975 y 1979.

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