miércoles, 15 de diciembre de 2010

Día 70, cuando el eco invade la casa

 Nuestro último fin de semana lo dedicamos a las últimas cosas: últimas compras en mercadillos, últimos paseos calle arriba calle abajo, última limpieza, últimas pizzas del Nike's, últimos baños en la piscina en diciembre, última visita al súper, últimas comidas picantes... en fin, que estamos ya preparados para cerrar el chiringuito por Navidad!

Última comida jemer: loklak de ternera.. aunque esta vez lo saboreamos hasta la hora de la cena! Bendito Almax!
Esta es la señora Penh, a la que debe su nombre la ciudad... Phnom Penh: colina de Penh. Indagaremos en la historia...

Es cierto que pocas veces hemos tenido la nevera a reventar, pero ahora da penita... los huevos, arrinconados en la balda de la puerta, se asustan con el eco del calabacín pirado que queda en el cajón de las verduras junto a unas cabezas de ajo aburridas. Mientras que el yogur se pregunta por qué está sólo en la segunda balda, cuando en la de abajo hay como seis cervezas que no dejan de dar la murga. Creo que eso es todo.. nuestro universo frigorífico se reduce a restos testimoniales repartidos por cada una de las baldas.

Al eco de la nevera lo acompaña el del armario. Las mochilas amontonadas que daban cierta altura a un armario más bien recortado, están ahora en la habitación de invitados rellenas de puñetas, zarrias (Isa dixit) y ropa olvidada que regresa a España.

 En nuestro último paseo por el Russian Market, so pena de echar de menos sus gentes, productos y precios, aprovechamos para hacer alguna foto...

Sección costurer@s, de donde hemos sacado apaños para trajes de Isa y para los Reyes Magos...
Sección ropa niños y adolcescentes (copias de marcas y restos de serie..)
Moda joven: bikinis, camisetas, trajes, polos, camisas...
Sección alimentación y fast food, lo mismo te venden a granel que te plantan caldo con noodles!
Souvenirs: pinturas, máscaras, bolsos, telas, pamplinas y budas para encima de la tele.
Mi última tarea pendiente, aparte de la lavadora de mañana, ha sido acabar con la carcoma del biombo de la entrada... Lo escogimos entre una multitud de biombos polvorientos que llevarían meses (o años) esperando salir de aquel destierro. Engullido por las telas de araña y con una capa de gris considerable, decidimos que ese era el que nos gustaba, previo azote de un trapo aún más triste y harapiento. Contentos y felices lo acomodamos en casa.

Desde entonces, un curioso ñicñic acompaña nuestras sesiones de ordenador en el cuarto de invitados. Al principio pensábamos que sería el cebador del tubo de la lámpara, pero no dejaba de sonar. Este fin de semana, en plenas labores de limpieza, descubrimos los restos polvorientos del festín que se estaban dando... Así que jeringa de gasolina en mano, esta mañana me he dedicado a los apliques de botox! Un poco por aquí, otro poco por allá.. y parece que el ñicñic, por ahora, ha cesado. Casi un mes con el ñicñic en la cabeza sin molestar, pero cuando descubres que es carcoma parece que te estuvieran trepanando el cerebro...

Lo de UNICEF ayer fue bien, lástima que el puesto que ofrezcan sea a dos horas de Phnom Penh... "no, mire usted, es que nos hemos venido hasta Camboya para poder estar juntos por fin así que, como comprenderá, por más interesante que sea la oportunidad, no nos lo planteamos". Sí, lo comprendió... es un tipo de cerca de cincuenta años que lleva también la mitad de su vida arriba y abajo, con mujer y niños algunas veces, solo en otras ocasiones. Así que nada, a la vuelta de Navidad habrá que seguir dando la tabarra, que se acabaron las vacaciones!

Nos manejamos estupendamente.. Isa en tres días, se ha hecho con la ciudad. Yo, en distancias cortas!
Isa tiene pendiente la crónica de "que hay más allá de las taquillas del Palacio Real", pero adelanto que esta es la misteriosa Pagoda de Plata.

Más allá del muro...

Pues eso, que no queda nada.

Abrazos,


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